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En este blog, muestro los aspectos psicosociales del paciente ante las diversas enfermedades crónicas. Para ésto, os enseño una serie de vídeos, artículos, enlaces, etc. Espero que os guste y que os sea útil!!Un saludo.

viernes, 8 de febrero de 2008

El proceso de cuidados

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Valoración del paciente crónico

La valoración del paciente crónico debe concordar con las características del individuo, de su enfermedad concreta y de la situación y problemas actuales. En un tipo de pacientes con enfermedades de larga evolución, las alteraciones tendrán unas características que en otro tipo de enfermedad crónica resulten secundarias o menos importantes. Pero de manera orientativa, los aspectos relevantes que la enfermera valorará son los siguientes:

• Tipo de enfermedad e implicaciones que supone para la persona en las diferentes esferas de su vida (personal, familiar y social).

• Vivencia de la incapacidad por parte del paciente y de su familia. Debe valorarse la existencia de ansiedad, de sentimientos de desvalorización, impotencia, desesperanza, ira, hostilidad, temor a la enfermedad y a sus consecuencias, necesidad de dependencia de la familia o del equipo terapéutico o sensación de falta de control.

• Creencias y valores personales y familiares. La capacidad de adaptación a la situación de irreversibilidad, así como la intención de poder superarla de manera activa y positiva, en parte determinada por las propias creencias y conceptos acerca de lo que es importante y lo que es accesorio (belleza, concepto de salud y bienestar, creencia en un vida posterior que compense los sufrimientos actuales, etc.).

• Limitaciones existentes para afrontar la incapacidad (falsas creencias, problemas emocionales, falta de apoyo, aislamiento social –voluntario o involuntario-, falta de conocimientos, falta de motivación para asumir la responsabilidad del propio cuidado, baja autoestima o autoconcepto, desinterés por la propia vida, situación de precariedad económica, situación geográfica de aislamiento o lejanía de los centros de cuidados y tratamiento, etc.).

• Recursos personales. Para valorar la capacidad de adaptación, deben considerarse las competencias de la persona, así como de la familia en la resolución del problema, nivel de capacidad de aprendizaje, capacidad para encontrar nuevos modos y filosofía de vida que resulten satisfactorios y adecuados a sus posibilidades de salud, etc.

• Sistema de apoyo del que dispone la persona y la familia. Deben valorarse los recursos de apoyo naturales y organizados (amigos, vecinos, familia extensa, asociaciones de enfermos crónicos, sistemas de ayuda profesional existentes, etc.) que pueden ser utilizados por el sujeto, como ayuda en un proceso de adaptación a la enfermedad. De este modo, debe considerarse la relevancia del soporte existente para la familia con el fin de fortalecer su capacidad de ayuda.

Diagnósticos de enfermería

Deben de ser enunciados de acuerdo con las características de cada persona, problema y situación. Los diagnósticos principales son:

1. Afrontamiento familiar inefectivo: comprometido, relacionado con la falta de conocimientos sobre el cuidado y tratamiento de la enfermedad o problemas económicos, cambios en los roles o patrones habituales de responsabilidad.

2. Afrontamiento individual: ineficaz, relacionado con ruptura de los lazos emocionales, incapacidad para hacer frente a las expectativas de rol, escasa autoestima, desamparo, exceso de creencias negativas o crisis situacional.

3. Trastorno de la autoestima, relacionado con sentimientos de desvalorización o culpa.

4. Dolor crónico, relacionado con la alteración física o psico-social crónica, temor a la repetición del daño o alteración en la capacidad para continuar en las actividades previas.

5. Dificultad para el mantenimiento del hogar, relacionado con la enfermedad crónica incapacitante.

6. Trastorno de la imagen corporal, relacionado con la pérdida de parte o función del cuerpo.

7. Negación ineficaz, relacionada con la incapacidad para admitir el impacto de la enfermedad en su estilo de vida, minimización de los síntomas o incapacidad para admitir el miedo a la muerte.

8. Alteración de los patrones de sexualidad, relacionada con alteración en las relaciones con otras personas significativas, limitaciones fisiológicas (infarto de miocardio, insuficiencia renal crónica, etc.), impotencia, ansiedad o depresión.

9. Aislamiento social, relacionado con la pérdida de las relaciones establecidas o fracaso en generarlas.

10. Alteración en el patrón del sueño, relacionado con trastornos en el estilo de vida.

11. No seguimiento del tratamiento, relacionado con el sistema de valores del paciente, falta de conocimientos, falta de apoyo familiar, relación insatisfactoria con el personal de salud o relación no terapéutica entre el paciente y la enfermera.

12. Alto riesgo de violencia: autolesiones, lesiones a otros, relacionado con incapacidad para controlar la conducta, temor a lo desconocido o reacción de ira.


Objetivos de los cuidados

La enfermera debe de actuar de acuerdo con los diagnósticos de enfermería, pero a la vez, debe de tener en cuenta unos objetivos que dependen de cada situación de cuidados. La enfermera debe de:

• Apoyar al paciente en el proceso de identificación, elaboración y resolución de las pérdidas.

• Ayudar al paciente y a la familia en el proceso de adaptación al cambio, promoviendo la aceptación del rol de paciente crónico y el nivel máximo de independencia posible.

• Ayudar al paciente a obtener un nivel suficiente de calidad de vida, que le proporcione sentimientos de bienestar y aporte esperanza de futuro.
Así mismo, la relación que se establece entre el profesional de la salud y el enfermo tiene una gran importancia. El encuentro entre el sanitario y paciente está siempre cargado emocionalmente, es una relación intensa por parte de ambos. El paciente en este encuentro deposita en el personal sanitario una serie de "productos" (dolores, sufrimientos) cargados de afectividad (miedos, angustias y un grado de incapacitación) y espera del personal sanitario el reconocimiento de "su" enfermedad y de "él mismo" como persona enferma.


También son importantes las reacciones del personal sanitario ante un enfermo crónico, debiendo de ser siempre las adecuadas. Además, cuando se interviene sobre la vivencia de la enfermedad que tienen los pacientes, se pueden desarrollar varias estrategias:

1. Utilización del miedo: se pueden utilizar frases intimidatorias. Hay que acompañarlo de refuerzos positivos para evitar que sea tomado como un castigo, o puede pensar que la enfermedad no tiene solución. Ej.: " su hígado está destrozado, como siga bebiendo no respondo de usted". "Si no se toma estas pastillas cualquier día se estos tendrá que ir a Urgencias, y vaya a saber si con las piernas por delante".
2. Antagonización o impugnación de la conducta del paciente: actuar impugnando una conducta errónea puede estimular un mejor cumplimiento de una terapéutica si tenemos en cuenta que:
- Sea realizada con empatía.
- Dar oportunidad al paciente para justificar su conducta.
- No humillar al paciente.
- Respetar las opciones del paciente cuando respondan a una opción ideológica o religiosa.
Ej.: "Se lo he dicho muchas veces, su problema principal es el tabaco; mientras no deje
de fumar no hay jarabe que valga". "No creo que haya seguido la dieta, de ser así
habría perdido más de dos kilos".
3. Confrontación y análisis de las emociones del paciente: el profesional de la salud da la oportunidad al paciente para que verbalice emociones o creencias relativas a su padecimiento. Hay que tener en cuenta unas condiciones:
- No aturdir al paciente con preguntas, darle tiempo suficiente.
- Crear un clima de confianza.
- Trabajar las emociones del paciente hacia actitudes o conductas positivas.

No emitir juicios de valor, ya que los sentimientos de un individuo no deben ser enjuiciados por el profesional de la salud.


Intervención de enfermería

El asesoramiento incluye acciones tales como:

1. Informar acerca de la enfermedad, curso y pronóstico, así como las consecuencias previsibles o potenciales que puede significar.

2. Entrenar al paciente en todas aquellas habilidades y competencias de autocuidado que la persona necesita poseer, para asegurar la satisfacción de sus necesidades básicas (físicas, psicológicas y sociales).

3. Informar al paciente y familia sobre las redes de ayuda (asociaciones o grupos de autoayuda, servicios especializados en salud mental, grupos de apoyo específicos dinamizados por profesionales de la salud, etc.) o servicios de que puede disponer y formas de acceso.

Lo importante no es evitar esos problemas, sino resolverlos adecuadamente, de forma que creen el mínimo estrés. Para ello, las personas disponen de una serie de recursos que ayudan a su solución o bien a soportar los problemas de manera adaptativa.

El primer recurso es el propio enfermo. En las situaciones en que esto no es suficiente hay que disponer de otro tipo de recursos externos que son los denominados "sistemas de apoyo social". En el paciente crónico estos sistemas de apoyo tienen una gran importancia.
1.- Tipos de sistemas de apoyo.
1.1.- Sistemas de apoyo naturales:
- Familia
- Compañeros de trabajo
- Compañeros de estudio
- Compañeros de culto y creencias
- Amigos, vecinos, etc.
1.2.- Sistemas de apoyo organizados:
- Servicios sociales institucionales.
- Asociaciones de autoayuda.
- Organizaciones no gubernamentales.
- Ayuda profesional: médicos, enfermeras, asistentes sociales.
2.- La familia como sistema de apoyo.
La familia es la unidad básica de la sociedad alrededor de la cual se mueven todos los individuos. Es un elemento que la enfermera deberá tener en cuenta en el proceso de cuidados.

La familia tiene unas características que ayudan a su definición:

- La familia como sistema social universal: en todas las sociedades, el grupo familiar es el primero que entra en contacto con el individuo y el que más influencia ejerce sobre él.
- La familia como macrocosmos social: en la familia se reproducen las relaciones sociales con un diferenciación de los roles en función de la edad, sexo, etc.
- La familia como sistema abierto: un sistema es un conjunto de partes o unidades que conforman un todo complejo y estructurado. En la familia, los miembros constituyen las unidades que forman subsistemas (subsistema conyugal, subsistema hermanos, subsistema abuelos) que configuran el sistema familiar. La familia es un sistema abierto que mantiene relaciones con otros sistemas.
- La familia como agente socializador: la familia transmite conocimientos, modelos y valores propios de la sociedad, que el individuo asume como propios.
- La familia como grupo primario: en los primeros años de nuestra vida establecemos contacto e intensos lazos con un grupo reducido de personas, nuestra familia. Es una relación primaria sin la cual sería imposible sobrevivir. La pertenencia a dicho grupo viene determinada de manera involuntario, por el hecho de haber nacido en el seno de una familia u otra.
- La familia como institución: la familia junto con la religión son las únicas instituciones desarrolladas universalmente en todas las sociedades.

La familia es la mayor fuente de apoyo social y personal de que pueden disponer las personas, tanto en los periodos de independencia como en los de dependencia (niñez, enfermedad, desempleo, etc.)

Hay estados que muestran que las personas que disponen de un sistema de apoyo familiar efectivo soportan mejor las crisis de la vida.

Los enfermos crónicos con algún grado de discapacidad reciben la mayor parte de los cuidados del entorno familiar. Dentro de la familia suele haber un miembro que asume la responsabilidad, organización y dedica más tiempo. A esta persona se la denomina Persona de Apoyo Principal (PAP)
Para elaborar un buen plan de cuidados la enfermera debe obtener los siguientes datos de valoración de la familia del enfermo crónico:
- Identificar la PAP: puede ser la que dedique más tiempo o la que tenga mayor influencia en el grupo familiar. Esta persona puede ayudar a planificar los cambios en la vida cotidiana del enfermo crónico.
- Valorar las ideas sobre la enfermedad de la familia: es muy importante cuando el enfermo crónico es varón, ya que la mujer va a ser responsable de la mayoría de los cuidados, y hay que contar con su colaboración.
- Conocer si hay limitaciones de tiempo de la PAP, por cuestiones de trabajo o familiares. De ser así, conocer si hay apoyo sustitutorio o hay que conseguirlo. Es importante para proporcionar periodos de descanso necesarios para el cuidador.
En algunos trabajos se ha estudiado el perfil psicológico del cuidador. Las características más habituales son:
- Mujer
- Esposa o hija del enfermo
- Nivel cultural bajo
- Cuidan al enfermo diariamente (4 horas) y sin periodos de descanso
- Escaso apoyo
La situación del cuidador con restricciones en su vida social, en su estado de salud, en su tiempo libre, en sus aficiones, en su intimidad, etc., perturba de modo intenso su equilibrio personal y familiar, dañando gravemente la relación intrafamiliar y experimentando una profunda sensación de soledad. Se puede desarrollar un síndrome de "fatiga crónica" o "Síndrome de Burnout", que puede interferir en la calidad de los cuidados proporcionados el enfermo.
Las manifestaciones principales del "Síndrome de Burnout" son:
- Síntomas depresivos: trastornos del sueño, tristeza, fatiga que no corresponde a la actividad, incapacidad para concentrar la atención, perdida de interés en actividades previamente placenteras, cefaleas,…
- Cambios de humor, agresiones verbales y expresiones de crueldad.
- Síntomas físicos: molestias abdominales, mareos, síntomas cardiovasculares y respiratorios.
- Consumo de alcohol o drogas.
La situación de agobio que vive el cuidador es el principal predictor de la institucionalización en pacientes dependientes como los ancianos.
Las necesidades más importantes del cuidador son:
1. Información: el cuidador necesita aumentar sus conocimientos sobre la enfermedad, sus cuidados, complicaciones, etc.
2. Formación: desarrollo de habilidades de comunicación, afrontamiento de= estrés, cuidados al paciente.
3. Apoyo emocional: el cuidador desea recibir afecto, comprensión y apoyo de otras personas de su círculo social. El apoyo puede llegar de grupos de apoyo constituidos por personas que han vivido situaciones similares y por tanto hablar el mismo lenguaje que los "cuidadores".
4. Periodos de descanso- hay que buscar fórmulas que permitan al cuidador momentos de descanso (mañanas, vacaciones, fines de semana). Se puede recurrir a centros de día, ONGS, voluntariado, asociaciones de familiares, cuidadores profesionales, etc.
5. Otras: económicas, ayuda en el cuidado físico, ayuda en funciones domesticas, etc.
3.- Otros sistemas de apoyo social.
La familia, como hemos visto, constituye la base del sistema de apoyo natural del individuo. Sin embargo, son importantes otros sistemas de apoyo que puede tener el paciente:

3.1.- Amigos.
Son elegidos por el individuo y con ellos se comparten intereses, aficiones y filosofía de vida, generando sentimientos positivos de pertenencia, estima y seguridad.

3.2.- Compañeros de culto.
Es un sistema de apoyo muy antiguo. Es una relación que se caracteriza por encuentros periódicos con individuos con los que se comparten creencias, valores y un sentido de la vida. Es un apoyo disponible incluso con cambios geográficos.

3.3.- Vecinos.
Debido a la soledad en que viven algunos enfermos, con sus familias distantes geográficamente, los vecinos se sitúan en un primer lugar en el apoyo de= paciente en temas domésticos (compras, alimentación) y de compañía. Proporcionan una sensación de seguridad al paciente ante los acontecimientos imprevistos que pueden surgir.

3.4.- Asociaciones de autoayuda.
Se reúnen personas que comparten los mismos problemas y experiencias vitales. Los fines de estas asociaciones son:
- Apoyo y soporte para todos los miembros de la asociación.
- Puesta en común de experiencias personales y conocimientos que pueden ayudar a otras
personas.
- Promover la adaptación al cambio de vida causado por la enfermedad.
- Actuar como grupo de presión sobre la administración , instituciones y la opinión publica, con el fin de dar a conocer su situación y encontrar salidas pertinentes a sus problemas.

3.5.- Organizaciones no gubernamentales (Ongs) y asociaciones de voluntarios. En nuestro país estas actividades cada vez adquieren una mayor importancia, aumentando constantemente el número de personas que dedican parte de su tiempo a estas actividades.
El voluntario es toda persona que de una manera desinteresada, generosa y constante dedica su tiempo libre al servicio de los demás.

Las características de los voluntarios son:
- Solidaridad: interés por las necesidades y problemas de los demás para colaborar en la búsqueda y hallazgo de las soluciones.
- Asociacionismo: disposición para integrarse o implicarse en el colectivo donde va a desarrollar su tarea, que le servirá de orientación y encontrará un mejor soporte para llevar a cabo su actividad.
- Continuidad: para posibilitar a la asociación programar sus actividades.
- Tiempo libre: para dedicarlo a la prestación de los servicios.
- Gratuidad: sin interés personal ni ánimo de lucro.
- Preparación adecuada: conocimiento de las características de las enfermedades que va a ver y manejo de habilidades de comunicación. Las asociaciones suelen encargarse de la formación del voluntario. Por ejemplo, la Asociación Española Contra el Cáncer tiene cursos de formación para sus voluntarios.

A estas características, hay que unir unas cualidades que también debe poseer un voluntario:
- Sensibilidad: la situación que vive el enfermo y su familia requiere de la sensibilidad de la persona que les va a ayudar.
- Respeto: absoluto de las creencias y costumbres de= enfermo y su familia.
- Discreción: siempre guardando la información confidencial, no interviniendo en los asuntos familiares y no haciendo comentarios fuera de lugar.
- Madurez: para soportar situaciones difíciles que pueden surgir.
- Profesionalidad: deben saber aislar su trabajo se su vida privada.
- No paternalismo: tratar al enfermo como una persona con todo respeto y consideración.
- Constancia: teniendo en cuenta que el enfermo y su familia se pueden llegar a sentir muy desilusionados si se sienten abandonados.
- Cooperación con el resto de= equipo: trabajar en colaboración, siguiendo sus indicaciones y teniendo un clima agradable y de respeto.
- Puntualidad: antes de concertar la próxima visita estar seguro de poder cumplirla. Llegar a la hora concertada.

En el Apéndice 1 viene una relación de Asociaciones de autoayuda y organizaciones no gubernamentales nacionales y de la Comunidad Valenciana.

3.6.- Sistemas de ayuda profesional.
Este sistema de apoyo suele ser el ultimo al que las personas acuden en busca de ayuda.


El apoyo incluye acciones diversas, tanto en el aspecto emocional como material:

1. Facilitar la expresión de sentimientos y pensamientos problemáticos para el paciente, a través de las actitudes facilitadotas (aceptación, empatía, comprensión, disponibilidad, escucha, etc).

2. Fomentar su participación activa en las decisiones de cuidados con el fin de mejorar su autorresponsabilización y sus habilidades de autocontrol y de control del medio.

3. Reforzar los comportamientos de aprendizaje y cambio conducentes a mejorar las habilidades de autocuidado.

4. Ayudar a reconocer las aptitudes y las actitudes positivas que posee la persona para la máxima utilización de su potencial y el refuerzo de su autoconcepto y autoestima.

5. Estimular el mantenimiento e incremento de los contactos interpersonales para disminuir el aislamiento social y mejorar los recursos de apoyo personales.

6. Reforzar positivamente la capacidad de solicitar y/o aceptar ayuda sin que se sienta por ello débil, despreciado o inútil.

7. Asegurar el establecimiento y mantenimiento de una relación terapéutica que ayude a la persona y a su familia en el proceso de adaptación a la enfermedad, con todo lo que ello supone (cambios en el rol y status, cambios físicos, sentimientos asociados, etc.).

4 comentarios:

isabel dijo...

chevere me ayudo mucho .

antonio dijo...

muy buena informacion sobre el proceso del cuidado de la salud y el paciente

KAMILITA dijo...

Execelente!!! más claro no pude ser!!!
me ayudó mucho

vania arroyo alacantara dijo...

Esta pagina es de suma importancia e interesante ya que siempre tenemos que tener empatia hacia el paciente y darnos un tiempo para escuchar sus emociones,sentimientos,preocupaciones,frustraciones,porque el proceso de cuidados hacia al pciente implica tambien dar un apoyo emocional al paciente y familiares,me ayudo esta pagina a tener una vision mas amplia de loque es un proceso del cuidado .
Con el hecho de sonreirle al paciente saludarlo,que el sienta que te procupas por su salud ,el tendra confianza en ti como enfermera.